miércoles, 25 de noviembre de 2015

Escrito sobre la lectura “El cerebro adicto” de la autora Verónica Guerrero Mothelet.

En los tiempos actuales hablar de drogadicción ya no impresiona cómo hace apenas unas décadas en donde se estigmatizaba a quien las consumía, hoy la autora considera que ha pasado de ser un problema moral a uno de salud ya que es reconocida como enfermedad y se sabe cómo tratarla.

Verónica Guerrero M. es periodista y divulgadora de la ciencia, colabora en ¿Cómo ves? Revista mensual de la Dirección General de Divulgación de la ciencia de la UNAM que se publica ininterrumpidamente desde Diciembre de 1998. 

Su publicación tiene cómo sustento las entrevistas a la Dra. María Elena Medina Mora Icaza directora del instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”. Ella a su vez se apoya en el conocimiento de los trabajos de investigación de la investigadora Mexicana – Estadounidense Nora Volkow  quien estudió medicina en la UNAM y es directora del Instituto Nacional sobre Abuso de las drogas en Estados Unidos.

El otro entrevistado es el Dr. Rubén Beler, científico de la oficina de políticas científicas del NIDA (Instituto Nacional sobre Abuso de las Drogas, por sus siglas en ingles).

En las siguientes líneas se tratará el problema de las adicciones desde distintas facetas: médico, cultural y social en base a las aportaciones de las personalidades arriba mencionados.

La conducta adictiva no es un asunto de estudio reciente, dado que las conductas que se manifiestan fuera de lo considerado como normal, llaman la atención  y los investigadores se dedican a conocer las causas y sus efectos, hoy se sabe que el tabaco, el alcohol, algunos medicamentos y sustancias ilícitas, todas causan los mismos efectos en el cerebro, es decir interfieren las funciones normales de procesos neuronales, creando un desequilibrio entre ellas para tratar de adaptarse a los nuevos estimulantes que generan una sensación de placer.

Bajo estas circunstancias el cerebro educado para su nuevo comportamiento va creando la dependencia que se convierte en una conducta compulsiva del individuo, que lo obliga a hacer lo necesario para conseguir la sustancia para lograr momentos de relativa tranquilidad y placer.

Bajo ésta idea la adicción es considerada una enfermedad que pronto se convierte en crónica y  no fácil de lograr una cura, pero  también se sabe que con atención oportuna se pude lograr el control de la misma de ahí que ya no es considerada como problema moral o falta de voluntad por que  las reacciones químicas efectuadas en el cerebro determinan el comportamiento del individuo.

No está por demás decir que unas sustancias son más adictivas que otras, como el caso de las opioides y la cocaína donde el adicto no las puede dejar por si solo aunque  quisiera, es por ello que requiere un tratamiento, como lo señala la doctora María Elena Mora. Para rehabilitar el cerebro, es necesario que recupere las  sensaciones normales neuronales para que  se den sin necesidad de sustancias ajenas a las producidas por el cerebro sano. Sin embargo, la nicotina, el alcohol, inhalables y la mariguana pueden llegar a arraigarse lo suficiente que su dependencia del individuo también requiera de atención médica.

Biología vs ambiente.

Los estudios  del Dr. Rubén Baler  en lo que se refiere a las causas biológicas, como la genética; establece, que no son tan determinantes para propiciar las adicciones como los factores ambientales: sociales, culturales y dietéticos, sin embargo ambos intervienen en la propensión de las adicciones.

Grupos vulnerables.

El primer grupo vulnerable son los adolescentes ya que todavía está en proceso de formación diversas redes neuronales que implican el raciocino y la capacidad de toma de decisiones sensatas por lo que se someten a las que les proporciona euforia. De aquí  que si la primera experiencia con las drogas se da en la etapa adulta es más fácil salir de ellas que los jóvenes.

Otro grupo vulnerable son las personas que tienen enfermedades psicológicas o psiquiátricas, por que la adicción se puede dar sin que ésta sea consiente para el paciente ya que sus tratamientos pueden necesitar sustancias que produzcan adicción, u otras que les produzcan placer.

Para concluir el presente texto  puedo mencionar que el tema es de actualidad y de mucha relevancia y lo sustentan personalidades con reconocimiento en el ámbito académico y cuya finalidad  es la divulgación para que no tan solo la comunidad científica  esté informada, si no que la sociedad en general también se entere y pueda asumir posturas más conscientes para la atención de éste problema.

Por último es conveniente mencionar que de acuerdo con lo mencionado en párrafos anteriores, resulta más conveniente la prevención que el tratamiento, por lo que es recomendable insistir en que funcionen las políticas públicas  de salud  de manera eficiente en lo que se refiere a las adicciones.


¿Por qué has elegido ese tema?

El tema de las adicciones en estos tiempos ya representa un problema bastante generalizado y cada vez se inicia a edades más tempranas es decir en la etapa de la niñez, por eso es necesario conocer  que sustancias son consideradas cómo adictivas, cuáles son sus efectos, cómo se consumen, cuáles son sus consecuencias en la salud de los individuos, en el aprendizaje y las repercusiones en la familia y la productividad laboral, además cómo la sociedad se va adaptando a la convivencia con las personas adictas.

¿De dónde partiste para empezar a escribir?


Para empezar a escribir partí de la premisa “para escribir primero hay que leer”, por lo cual realicé una lectura inicial para conocer el tema, posteriormente una lectura de comprensión, subrayando las ideas principales y por último una lectura reflexiva en la cual fui identificando el objetivo del texto, su estructura, sus referencias para conocer su confiabilidad y por último me pregunté cuáles son las características que debe reunir mi texto. Al final lo organicé con una introducción, un desarrollo del tema y por último una conclusión.
 
Bibliografía
Ruiz Loyola Benjamín, ¿Cómo ves? Las drogas, Col. ¿Cómo ves?, No. 3, UNAM, México, 2002
Verónica Guerrero, periodista y divulgadora de la ciencia, colabora en ¿Cómo ves? y otras áreas de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, y como corresponsal ocasional para la revista Nature Biotechnology.