En
los tiempos actuales hablar de drogadicción ya no impresiona cómo hace
apenas unas décadas en donde se estigmatizaba a quien las consumía, hoy
la autora considera que ha pasado de ser un problema moral a uno de
salud ya que es reconocida como enfermedad y se sabe cómo tratarla.
Verónica
Guerrero M. es periodista y divulgadora de la ciencia, colabora en
¿Cómo ves? Revista mensual de la Dirección General de Divulgación de la
ciencia de la UNAM que se publica ininterrumpidamente desde Diciembre de
1998.
Su
publicación tiene cómo sustento las entrevistas a la Dra. María Elena
Medina Mora Icaza directora del instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón
de la Fuente Muñiz”. Ella a su vez se apoya en el conocimiento de los
trabajos de investigación de la investigadora Mexicana – Estadounidense
Nora Volkow quien estudió medicina en la UNAM y es directora del
Instituto Nacional sobre Abuso de las drogas en Estados Unidos.
El
otro entrevistado es el Dr. Rubén Beler, científico de la oficina de
políticas científicas del NIDA (Instituto Nacional sobre Abuso de las
Drogas, por sus siglas en ingles).
En
las siguientes líneas se tratará el problema de las adicciones desde
distintas facetas: médico, cultural y social en base a las aportaciones
de las personalidades arriba mencionados.
La
conducta adictiva no es un asunto de estudio reciente, dado que las
conductas que se manifiestan fuera de lo considerado como normal, llaman
la atención y los investigadores se dedican a conocer las causas y sus
efectos, hoy se sabe que el tabaco, el alcohol, algunos medicamentos y
sustancias ilícitas, todas causan los mismos efectos en el cerebro, es
decir interfieren las funciones normales de procesos neuronales, creando
un desequilibrio entre ellas para tratar de adaptarse a los nuevos
estimulantes que generan una sensación de placer.
Bajo
estas circunstancias el cerebro educado para su nuevo comportamiento va
creando la dependencia que se convierte en una conducta compulsiva del
individuo, que lo obliga a hacer lo necesario para conseguir la
sustancia para lograr momentos de relativa tranquilidad y placer.
Bajo
ésta idea la adicción es considerada una enfermedad que pronto se
convierte en crónica y no fácil de lograr una cura, pero también se
sabe que con atención oportuna se pude lograr el control de la misma de
ahí que ya no es considerada como problema moral o falta de voluntad por
que las reacciones químicas efectuadas en el cerebro determinan el
comportamiento del individuo.
No
está por demás decir que unas sustancias son más adictivas que otras,
como el caso de las opioides y la cocaína donde el adicto no las puede
dejar por si solo aunque quisiera, es por ello que requiere un
tratamiento, como lo señala la doctora María Elena Mora. Para
rehabilitar el cerebro, es necesario que recupere las sensaciones
normales neuronales para que se den sin necesidad de sustancias ajenas a
las producidas por el cerebro sano. Sin embargo, la nicotina, el
alcohol, inhalables y la mariguana pueden llegar a arraigarse lo
suficiente que su dependencia del individuo también requiera de atención
médica.
Biología vs ambiente.
Los
estudios del Dr. Rubén Baler en lo que se refiere a las causas
biológicas, como la genética; establece, que no son tan determinantes
para propiciar las adicciones como los factores ambientales: sociales,
culturales y dietéticos, sin embargo ambos intervienen en la propensión
de las adicciones.
Grupos vulnerables.
El
primer grupo vulnerable son los adolescentes ya que todavía está en
proceso de formación diversas redes neuronales que implican el raciocino
y la capacidad de toma de decisiones sensatas por lo que se someten a
las que les proporciona euforia. De aquí que si la primera experiencia
con las drogas se da en la etapa adulta es más fácil salir de ellas que
los jóvenes.
Otro
grupo vulnerable son las personas que tienen enfermedades psicológicas o
psiquiátricas, por que la adicción se puede dar sin que ésta sea
consiente para el paciente ya que sus tratamientos pueden necesitar
sustancias que produzcan adicción, u otras que les produzcan placer.
Para
concluir el presente texto puedo mencionar que el tema es de
actualidad y de mucha relevancia y lo sustentan personalidades con
reconocimiento en el ámbito académico y cuya finalidad es la
divulgación para que no tan solo la comunidad científica esté
informada, si no que la sociedad en general también se entere y pueda
asumir posturas más conscientes para la atención de éste problema.
Por
último es conveniente mencionar que de acuerdo con lo mencionado en
párrafos anteriores, resulta más conveniente la prevención que el
tratamiento, por lo que es recomendable insistir en que funcionen las
políticas públicas de salud de manera eficiente en lo que se refiere a
las adicciones.
¿Por qué has elegido ese tema?
El
tema de las adicciones en estos tiempos ya representa un problema
bastante generalizado y cada vez se inicia a edades más tempranas es
decir en la etapa de la niñez, por eso es necesario conocer que
sustancias son consideradas cómo adictivas, cuáles son sus efectos, cómo
se consumen, cuáles son sus consecuencias en la salud de los
individuos, en el aprendizaje y las repercusiones en la familia y la
productividad laboral, además cómo la sociedad se va adaptando a la
convivencia con las personas adictas.
¿De dónde partiste para empezar a escribir?
Para
empezar a escribir partí de la premisa “para escribir primero hay que
leer”, por lo cual realicé una lectura inicial para conocer el tema, posteriormente una lectura de comprensión, subrayando las ideas
principales y por último una lectura reflexiva en la cual fui
identificando el objetivo del texto, su estructura, sus referencias para
conocer su confiabilidad y por último me pregunté cuáles son las
características que debe reunir mi texto. Al final lo organicé con una
introducción, un desarrollo del tema y por último una conclusión.
Bibliografía
Ruiz
Loyola Benjamín, ¿Cómo ves? Las drogas, Col. ¿Cómo ves?, No. 3, UNAM, México,
2002
Verónica Guerrero, periodista y divulgadora de la ciencia,
colabora en ¿Cómo ves? y otras áreas de la
Dirección General de Divulgación de la Ciencia, y como corresponsal ocasional
para la revista Nature Biotechnology.
No hay comentarios:
Publicar un comentario